miércoles, 18 de febrero de 2015

Aditivos alimentarios: qué son, para qué sirven y cómo se clasifican

Los aditivos alimentarios son sustancias que se añaden a los alimentos con multitud de funciones: darle un color más atractivo, conservarlo durante más tiempo, etc. Los hay de muchos tipos, algunos son inofensivos, pero otros son poco recomendables.

Golosinas
Las golosinas llevan aditivos poco recomendables
Tipos de aditivos
  • Acidulantes: Son los responsables de controlar la alcalinidad o la acidez de un alimento, así como de mantener su PH en el nivel correcto. También se utilizan para modificar los sabores.
  • Antioxidantes: Propician que los alimentos se puedan conservar durante más tiempo sin estropearse.
  • Colorantes: El papel de estos aditivos es el puramente estético, es decir, tratan de hacer los alimentos más atractivos. Se utilizan asiduamente en postres, bebidas, golosinas, etc.
  • Conservantes: Estas sustancias impiden que los alimentos sean atacados por determinados microorganismos.
  • Edulcorantes: Son los aditivos encargados de endulzar un alimento. Se pueden encontrar en solitario, para añadir a bebidas por ejemplo; y también formando parte de los alimentos, como los típicos yogures azucarados.
  • Espesantes: Se encargan de modificar la textura de los alimentos. Se suelen utilizar en mermeladas, helados, leche en polvo, etc.
  • Potenciadores del sabor: Son sustancias que, como su nombre indica, potencian el sabor de otros compuestos presentes en el alimento. Forman parte de las sopas de sobre, las pastillas de caldo, los patés, etc.

Acidulantes
  • Ácido Ortofosfórico (E-338): Se emplea como sustituto del Ácido Cítrico porque es más económico. También se le denomina Ácido Fosfórico. Se utiliza en refrescos de cola, panadería y productos cárnicos. En dosis importantes puede producir problemas digestivos e hiperactividad. A largo plazo desequilibra los niveles de fósforo y calcio en el organismo.
  • Heptonolactona (E-370): Saborizante y corrector de la acidez. Se utiliza en postres y sopas en polvo. En Australia y otros países está prohibido. Es conveniente abstenerse de consumirlo por la información confusa que existe en cuanto a su influencia en la salud.
  • Ácido Nicotínico (E-375): Forma parte de refrescos, galletas y cereales para el desayuno. En pequeñas dosis puede provocar alergias y problemas de piel. En grandes cantidades puede producir dolencias hepáticas. Las mujeres embarazadas es conveniente que eviten su consumo.

Antioxidantes
  • Bulthidroxitolueno - BHT (E-321): Se emplea en bebidas lácteas y cereales para el desayuno. En dosis altas puede provocar dificultad para conciliar el sueño y asma. Las mujeres embarazadas y los niños es conveniente que se abstengan de consumirlo. En Japón está prohibido.
  • Galato de Dodecilo (E-312): Se utiliza en puré de patatas en copos, leche en polvo y chicles. En cantidades importantes puede provocar asma, hiperactividad y problemas digestivos. Las mujeres embarazadas y los niños es conveniente que se abstengan de consumirlo.
  • Ácido Etilendiaminotretaacético – AEDT (E-386): Forma parte de vinagres, frutas enlatadas y mayonesas. En pequeñas cantidades dificulta la absorción de minerales. En dosis más importantes produce dolores de estómago y vómitos. Las mujeres embarazadas y los niños es conveniente que se abstengan de consumirlo. En Australia está prohibido.

Colorantes
  • Tartrazina (E-102): Es un derivado del petróleo. Se emplea en bebidas alcohólicas, conservas vegetales y golosinas. También se usa como colorante para los guisos. Empeora el asma, y provoca insomnio y eczemas. Está prohibido en Austria, Noruega, Alemania, Reino Unido y Finlandia.
  • Ácido Carmínico (E-120): Se utiliza en sidras, palitos de cangrejo y golosinas. Además también forma parte de diversos productos de cosmética. Puede crear problema en los niños si se mezcla con analgésicos.
  • Verde Ácido Brillante (E-142): Se emplea en verduras enlatadas y en pastelería. En grandes cantidades puede provocar problemas en la piel y asma. Está prohibido en Canadá, Noruega y Japón.

Conservantes
  • Ácido Benzoico (E-210): Se usa en mayonesas, zumos y margarinas. Puede provocar alergias y está prohibido en la comida para los animales.
  • Dióxido de Azufre (E-220): Se utiliza en vinagres, bebidas refrescantes y marisco congelado. Puede provocar irritación estomacal y dificulta la absorción de las vitaminas del grupo B.
  • Bifenilo (E-230): Se emplea como pesticida para determinadas frutas. También forma parte de algunos medicamentos para la hipertensión. Puede provocar náuseas y vómitos.

Edulcorantes
  • Manitol (E-421): Se usa en refrescos, palitos de cangrejo y pastelería. En grandes cantidades puede provocar problemas intestinales. Las personas que padezcan insuficiencia cardiaca deben evitarlo.
  • Aspartamo (E-951): Es un edulcorante sintético que en investigaciones con ratones ha mostrado que puede provocar tumores. Su ingesta está limitada en personas a 40 mg/kg. Se encuentra en refrescos de cola, zumos de fruta y productos light.
  • Sacarina (E-954): Es otro edulcorante sintético, que en algunas personas puede provocar alergias. Su ingesta está limitada en personas a 2´5 mg/kg. En Canadá y Francia está prohibido.

Espesantes
  • Dextrina (E-1400): Se emplea en nata para cocinar, natillas y caramelos. En cantidades importantes puede provocar molestias digestivas.
  • Carragenanos (E-407): Se encuentra en batidos, leche condensada y refrescos light. Puede provocar alergias y dificultad para absorber nutrientes. Las mujeres embarazadas y los niños es conveniente que no lo consuman.
  • Almidón Alcalino Modificado (E-1402): Se utiliza en postres dulces, preparados de verduras y bebidas refrescantes. Puede provocar molestias digestivas.

Potenciadores del sabor
  • Acesulfamo (E-950): Es un edulcorante sintético. Se encuentra en bebidas dulces, zumos de fruta y bollería. Investigaciones con ratones demuestran que a largo plazo puede provocar tumores cancerígenos.
  • Glutamato Monosódico (E-621): Se emplea en pizzas, pastillas de caldo y sopas de sobre. Afecta a las neuronas del cerebro y se le asocia con pensamientos suicidas. No está recomendado para personas que sufran Parkinsón, epilepsia, trastorno bipolar, esquizofrenia o Alzheimer.
  • Ácido Guanílico (E-626): Forma parte de patés, salsas y fideos chinos. En cantidades importantes puede provocar asma y alergias. Es poco recomendable que las mujeres embarazadas y los niños lo consuman.

Conclusión

Este artículo trata el tema de los aditivos de una manera superficial, haciendo alusión tan solo a una pequeñísima parte de ellos, pues actualmente existen cientos de estos compuestos. Asimismo, solo se han reseñado algunos de los síntomas negativos que pueden provocar y unos pocos alimentos que los contienen. En la red, las personas interesadas encontrarán mucha más información al respecto.

Lo que ocurre con estas sustancias, es lo que ocurre con tantas otras cosas en esta sociedad, que los intereses económicos permiten que los controles sean mucho más laxos de lo que deberían. Y al estar relacionado con la salud, las consecuencias pueden ser mucho más sangrantes.

Es prácticamente imposible no consumir aditivos peligrosos, porque están por todas partes. Y la realidad es que se desconoce el efecto que provocan a largo plazo en el organismo y qué consecuencias tiene la interacción entre ellos, cosa usual, ya que casi todos los alimentos que consumimos los contienen.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados



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